Mejor la ausencia, Edurne Portela
En un viaje largo en avión he tenido la oportunidad de leer este libro. Terrible, poco recomendable. Tramposo. Empiezo con el último adjetivo: tramposo porque engaña. El libro está compuesto de dos partes. La primera está bien hilada, con saltos temporales que hacen que la acción fluya. En un lugar sin determinar claramente, pero en la zona de la Ría de Bilbao, una niña crece en un ambiente asfixiante. El padre va y viene, sin comprenderse bien por qué. Cuando reaparece es un ser violento que despierta las antipatías del lector. La madre es un ser extraño que se da al alcohol. Los hijos son cuatro uno de ellos adicto a la heroína, miembro de esa generación perdida de los 80, y los otros dos son dos personajes que sólo aportan su psicología parcialmente. La cuarta, la única hija, es la protagonista de la historia y a través de cuyos ojos conocemos la historia que, sin embargo, es contada en tercera persona por un narrador externo. Otros personajes deambulan por la novela y poco se ...