Entradas

La ciudad de los 15 minutos

 Oigo últimamente, demasiado seguido, una idea que se ha venido a llamar "la ciudad de los 15 minutos". Vaya por adelantado que no he leído nada al respecto, así que lo que aquí puedo escribir es más de oído y mal escuchado. Según entiendo este tipo de ciudad es una en la que los servicios primordiales para el ciudadano se encuentren en un radio de acción conveniente para evitar el uso del coche y promover, dentro de lo posible, el del transporte público. Mi pregunta es ¿qué problema existe con eso? No lo entiendo. En España, aunque cada vez menos, las ciudades son así. Salvo cuestiones muy específicas que sólo se pueden resolver en un lugar concreto, los barrios poseen todos los servicios que un ciudadano necesita para vivir cómodamente. Obviamente, el lugar de trabajo es otra historia más difícil de solventar pues las empresas siempre eligen lugares estratégicos para situarse. Pero habiendo vivido en Madrid casi toda mi vida, entiendo que es una ciudad así. Por ejemplo, el ...

Almudena Grandes

 Hace unas semanas llegaba la noticia del fallecimiento de la escritora Almudena Grandes. Escritora prolífica dentro del panorama español, deja numerosas novelas escritas, colecciones de relatos y sus artículos en El País, donde colaboró con una columna duran varios años. Voy a empezar, como debe ser por el principio. Como escritora a mí no me satisfacía. Su prosa era básica, un poco infantil. En las obras que he leído de ella, que tampoco son tantas, había un dualismo en el que los buenos eran muy buenos y los malos eran muy malos. En algunas ocasiones me dio la sensación de que sus personajes carecían de la profundidad psicológica esperada en un autora tan valorada. En segundo lugar, el intento de comparar su narrativa con la rica prosa de Benito Pérez Galdós, me resultó arrogante. Sus episodios de una guerra que nunca acaba, que no he leído, aunque espero hacerlo para ver si cambio de opinión, me sonaban a un intento demiúrgico de colocar a los malos en su lugar, pero sin cortap...

Otra ley de educación

 He oído estos días que desde la transición hemos tenido 8 leyes educativas. Y estamos en la decimocuarta legislatura. La UCD estuvo dos legislaturas, el PSOE, cuarto, dos del PP y otras dos del PSOE, otras dos del PP, y la decimotercera y la actual del PSOE. Cada una de ellas, cada cambio de gobierno, ha establecido una reforma educativa basada en sus principios políticos; ninguna de ellas en la mejorar la calidad de la enseñanza. En España se dedica algo menos de 4% a la educación, cifra que en países vecinos llega, como en Suecia, al 6%. Nuestro país sigue, y seguirá, a la baja en el informe PISA. Pero porque la educación no se sitúa como una cuestión de estado, sino como una cuestión de partido. Y mientras los estudiantes son cada vez menos funcionales, los profesores no saben cómo montar una programación decente que vayan a tener que cambiar cuando cambie el gobierno y nuestra sociedad asiste estupefacta a una discusión que no debería existir. La educación, efectivamente, es u...

La navidad ese tiempo en que nace Jesús

 Esta frase, o una similar, soltó ayer Pablo Casado en sede parlamentaria. A mí, personalmente, se me revuelve el estómago. Y no es la primera vez que alguien de sus filas dice algo parecido. La primera fue la sin par Ayuso que dijo que el hito más importante de nuestra civilización es el nacimiento de Jesús y que todo gira alrededor de ello. Así, borrando de un plumazo todas las civilizaciones que antes y después del supuesto nacimiento de este señor habían existido. No tienen vergüenza. Es normal, aunque no lo comparto, que la derecha se aúne con la iglesia y defienda ese jardín. Bueno, son sus ideas y aunque no me gustan, pues hay que respetarlas. Pero la estulticia de esta gente es tan profunda que hacen de su cristianismo de tercera bandera para defender lo indefendible. Ahora, la navidad. En un momento en que todos los países europeos bregan con cifras de muertos y contagiados difíciles de capear, el Sr. Casado y la Sra. Ayuso quieren "salvar" la navidad. Y acusan hipóc...

La anormalidad de la escuela concertada

 Los primeros gobiernos socialistas, hace ya 40 años, imaginaron o se valieron de un concepto que no era novedoso: el concierto educativo. En un momento de aumento poblacional y en el que se iba a prolongar la educación obligatoria desde los 14 a los 16 (EGB frente a ESO) existía una escasez considerable de escuelas públicas, así como institutos. No obstante, existían no pocos colegios privados que daban a sus alumnos todo el espectro educacional existente (EGB, BUP y COU).  Así pues, y dando un brochazo ancho, se propuso hacer un concierto: la educación obligatoria (primaria y secundaria, hasta los 16) sería financiada, al menos parcialmente, por el gobierno (posteriormente y con la trasferencia de las competencias educativas, las CC.AA). De esta manera, se salvaba algo de dinero al erario público porque no había que construir urgentemente cientos de centros escolares nuevos ni tampoco convocar nuevas plazas de funcionarios de educación. Esto benefició a las instituciones que...

Ese oscuro objeto de deseo llamado constitución del 78

 La Constitución, ese elemento abstracto al que los partidos políticos, generalmente de derechas, se agarran como a un salvavidas cuando algo les disgusta. La Constitución, así escrito. Como una virtud teologal, la Fe, la Esperanza y la Caridad (o son estas de las otras, tengo un tanto oxidado el tema religioso). Pero así, con ella y su nombre al cielo pero sin saber muy bien de qué se habla. Es sólo La Constitución. Espero no ser el único al que cuando alguien clama en su nombre, me suena a rancio. Me suena a una excusa para no avanzar o para no dialogar, cuando ese texto fue, precisamente, fruto de un prolongado diálogo que dio para un pacto de mínimos en un momento histórico donde no se podía hacer más.  Pero 42 años después el texto en cuestión, y mucho de su contenido no ha envejecido tan bien como el resto del país y aunque quizás lo podemos tener de referente una revisión allá y otra acá no estará de más. Envejecer es, también, saber adaptarse a las nuevas circunstancia...

Mejor la ausencia, Edurne Portela

Imagen
En un viaje largo en avión he tenido la oportunidad de leer este libro. Terrible, poco recomendable. Tramposo. Empiezo con el último adjetivo: tramposo porque engaña. El libro está compuesto de dos partes. La primera está bien hilada, con saltos temporales que hacen que la acción fluya. En un lugar sin determinar claramente, pero en la zona de la Ría de Bilbao, una niña crece en un ambiente asfixiante. El padre va y viene, sin comprenderse bien por qué. Cuando reaparece es un ser violento que despierta las antipatías del lector. La madre es un ser extraño que se da al alcohol. Los hijos son cuatro uno de ellos adicto a la heroína, miembro de esa generación perdida de los 80, y los otros dos son dos personajes que sólo aportan su psicología parcialmente. La cuarta, la única hija, es la protagonista de la historia y a través de cuyos ojos conocemos la historia que, sin embargo, es contada en tercera persona por un narrador externo. Otros personajes deambulan por la novela y poco se ...